El control de fugas no destructivo es un método de control de calidad utilizado para detectar fugas sin dañar el dispositivo médico ni su envase.
Garantiza la integridad funcional del dispositivo y, cuando corresponde, la integridad del sistema de barrera estéril, permitiendo que el producto probado siga siendo utilizable.

Este enfoque es esencial en la fabricación médica, donde la seguridad, la trazabilidad y el cumplimiento normativo son críticos.