El control de fugas se aplica comúnmente a:
- catéteres, tubos y equipos de transferencia de fluidos
- balones, reservorios y dispositivos flexibles
- válvulas, conectores y conjuntos sellados
- dispositivos médicos implantables o de un solo uso
- envases estériles como blísteres, bolsas y bandejas
Debe probarse cualquier dispositivo en el que una fuga pueda afectar a la seguridad del paciente, el rendimiento o la esterilidad.
