Una amplia gama de productos marinos y marítimos requiere pruebas de detección de fugas para garantizar el máximo rendimiento, la seguridad y la fiabilidad a largo plazo. Algunos de estos componentes son:
- transceptores AIS y módulos de comunicación
- sistemas de navegación, radar y monitorización
- equipos de buceo y dispositivos submarinos
- pilas de combustible marinas y packs de baterías
- sistemas de propulsión, refrigeración y gestión de fluidos
Cualquier componente expuesto al agua, la presión o entornos corrosivos debe someterse a pruebas de fugas para garantizar la seguridad operativa y la durabilidad.
