ATEQ es el principal proveedor mundial de máquinas de realización de pruebas de fuga automáticas y sistemas de comprobación de fugas para líneas de montaje o laboratorios.
40 después de su fundación, ATEQ es ahora una empresa de 60 millones de $ con oficinas en 37 países que vende y que da servicio a más de 100.000 comprobadores de fugas en más de 5.000 clientes.
Consiste en poner una pieza bajo presión y sumergirla en un cubo de agua.
Las fugas se volverán visibles con las burbujas de aire que escaparán de ella.

Las desventajas son: automatización de la prueba imposible – errores humanos – piezas mojadas – ningún nivel de rechazo.
La única ventaja es la localización de la fuga.

Se emplea normalmente para aplicaciones que no se puede tratar con tecnología aire/aire (fugas muy leves, volúmenes importantes, localizaciones de fugas).
Las desventajas son: coste elevado – necesidad de un operador especializado. Las ventajas son: localización – muy sensible – gran volumen
Este es el método más apto para productos industriales.
Consiste en poner la pieza bajo presión y luego medir la variación de presión después de la estabilización. Si la caída de presión es mayor que el nivel de tolerancia, la pieza se rechazará.

Las desventajas son: sin localización
Las ventajas son: automatización – sin errores humanos – rápido – nivel de rechazo – trazabilidad…

Sí, ¡por supuesto!
Contrariamente a la creencia generalizada, utilizar una referencia supone un ahorro de tiempo, ya que
las estabilizaciones térmicas son idénticas y la medición puede comenzar antes.